martes, 6 de agosto de 2013

W.O.A. - La crónica II


Amaneció el primer día en tierras wackenianas y nos levantamos prontito. No porque hubiera que hacer nada especial esa mañana, sino más bien porque hacia un calor importante dentro de la tienda de campaña.
Habíamos dormido poco con la fiesta que montaron nuestros vecinos y con la lluvia intermitente que estuvo cayendo durante la noche, lluvia que había convertido los paseos por el festival en un paseo por el barro. De todos modos el día prometía, unas pocas nubes que no parecía que trajeran mas lluvia y una temperatura completamente veraniega.

El no disponer de sillas o similar para disfrutar de nuestro campamento hizo que decidiéramos prepararnos temprano para ir a dar una vuelta por el pueblo de Wacken ya que a la llegada nos habían desviado por la puerta de atrás. Así que nos plantamos nuestras ropas de guerra y las botas, nos acercamos al super mas cercano del camping a comprar unos hielos para preparar los kalimotxos del desayuno y del camino, y nos pusimos en marcha. Por cierto que la bolsita que te regalan al ponerte la pulsera viene estupendamente para cargar con algo de ropa de abrigo para la noche, las gafas de sol y las cosillas que te puedas comprar.

Nuestra zona de acampada era una de las mas alejadas pero en unos 15 minutos estabas en el recinto del festival. Entramos esta vez por el área vikinga, lo que llaman el Wackinger Village, una especie de ciudad medieval con variedad de entretenimientos para el personal, como juegos medievales, espectáculos futuristas al estilo Madmax y, por supuesto, tenderetes y stands donde beber y comer.


 

La zona de los escenarios principales (True Metal, Black Metal y Party Stage) estaba cerrada a esas horas porque la apertura oficial era a las 15 horas. En la zona intermedia te encuentras con una decoración variada, toda ella dedicada a aplacar los instintos básicos, léase comida y bebida, sobre todo esto ultimo.
 
Lo de disfrazarse para no pasar desapercibido seguia siendo importante para algunos, aunque a estos bien podíamos no haberlos visto...

 

Nos dirigimos finalmente a Wacken. Todo el pueblo se vuelca con el evento y en todas las casas saludan a los melenudos o hacen algún tipo de negocio con ellos. Hay mercadillos improvisados en los jardines, zonas de descanso de pago, porches convertidos en terraza de bar y un largo etcétera. Los chavales del pueblo conducen bicicletas o triciclos con carritos para ayudarte con el peso o incluso transportate a ti por un módico precio.
Por supuesto nos acercamos a la torre de Wacken, símbolo del festival, donde se encuentra la pared de la fama y la tienda oficial que funciona todo el año (aunque no todos los días). Finalmente descubrimos un sitio con muchísimo ambiente que se llama Metal Place y allí decidimos pasar un rato y tomar unas cervezas. Un pincha ponía éxitos de AC/DC, Motorhead o G’n’R y todo el mundo cantaba las canciones a voz en grito. Eran las 11 de la mañana. Encontramos un banquito donde sentarnos y rápidamente hicimos amigos con los vecinos de mesa. Una charla agradable mezclando ingles y aleman basicos pero muy buen rollito como en todo el festival.


 
Un poco mas tarde comimos algo y pusimos rumbo de vuelta al festival. Habíamos quedado con un amigo de Segovia al que contacte por Facebook (para esto molan las redes sociales). Él viajaba con su pareja y el hermano de ella. Nos encontramos finalmente en el Biergarten Stage donde estaba tocando Mandowar, un grupo la mar de divertido que hace versiones de varios grupos (si, tambien de Manowar) con guitarra y mandolina. Coreamos con ellos el Fear of the Dark de Maiden y Ace of Spades de Motorhead y decidimos ir a buscar sitio al recinto principal. Las puertas habían abierto ya y a las 16h daba comienzo oficial el festival con la actuación del grupo de los promotores, Skyline.

Hago un inciso para comentar que por supuesto no soy critico musical y que lo que comente de los grupos y actuaciones es solo mi visión personal.

Vimos el concierto de Skyline y acto seguido el de Annihilator, dos estilos muy diferentes pero bastante entretenidos. Acto seguido vimos a Thunder que resultan muy buenos en directo y ya decidimos hacer un descanso para preparar los grandes del día, Deep Purple y Rammstein. A las 20.15 salían los primeros con los que, sinceramente, acabamos pidiendo la hora, muchísimo relleno con solos de batería, teclados y guitarra. El guitarrista es muy bueno y salvo un poco los muebles pero una actuación muy pobre para un grupo con tanta historia.
Pero había llegado el momento que muchos esperábamos, ver a Rammstein, que además actuaban por primera vez en Wacken. Te puede gustar o no su música pero el espectáculo que montaron fue impresionante, con un sonido y una puesta en escena impecables. Fuego, mucho fuego en el escenario junto con pirotecnia. Todo un espectaculo.
Lo vimos bastante lejos y menos mal a las pantallas pero sonó brutal. Mucha gente tuvo que verlo desde fuera ya que por motivos de seguridad no dejaban entrar mas personas. Estaba a reventar y bueno, a mi me encantó. Os pongo un pequeño corte de video que grabe para que veías el ambiente y os hagais una idea
  
 
Y con esto, y a pesar de haber aun algún show decidimos dar por concluido el día, comer algo e irnos a descansar, el viernes los conciertos empezaban a las 11 y habría que estar preparados.

 
 

Continuará…
 

lunes, 5 de agosto de 2013

W.O.A. - La crónica I


Estamos de vuelta, sanos y salvos, después de 5 días en el W.O.A. 2013
 
Han sido unos días inolvidables y un montón de experiencias concentradas en poco tiempo. Intentare hacer un resumen en dos o tres post en los próximos días.

Para empezar, vamos con el viaje. Nos levantamos el miércoles prontito para ir a recoger el coche de alquiler a las 8.30, nos esperaban unos buenos 500km para llegar a Wacken. Todo, o casi todo, estaba preparado el día anterior, la tienda de campaña, los sacos, la comida, la bebida, la ropa, el “running order” que al final se quedó en casa, etc.

El coche de alquiler era pequeño y tuvimos que apañárnoslas para que entrase todo, con suerte llevábamos con nosotros un buen jugador de Tetris. La aventura podía comenzar.
 
Salimos cuatro en el coche desde Colonia, alguno con muchos bultos encima, aunque solo seríamos tres los que viajásemos a Wacken, a mi pareja la dejábamos de camino en el aeropuerto de Dusseldorf. Ella había decidido pasar esos días en España y no durmiendo (o mal durmiendo) en una tienda de campaña.

Una vez pasado Dusseldorf teníamos un poco mas de espacio en el coche pero empezaron las peripecias. A pesar de llevar dos GPS erramos un poco el tiro y dimos una buena vuelta por pueblecitos alemanes y carreteras secundarias en lugar de ir directos por la autopista. Menos mal que nuestro copiloto se ubicó rapidamente y nos llevó de vuelta al buen camino. Una vez aqui le dimos cañita al coche y tras reponer fuerzas en un área de descanso donde ya deambulaba algún que otro heavy, estábamos sin darnos cuenta dejando atrás Hamburgo. Aquí llegaba un dilema. La organización había avisado de que la carretera principal desde Hamburgo estaba en obras y recomendaba una alternativa, pero en el desvió era la alternativa la que estaba atascada así que decidimos (error) continuar. Además muchos coches identificados con las letras W.O.A. iban por ella así que no podíamos estar todos equivocados. Un poco mas adelante nos esperaba una hora de atasco para pasar unos 5km. La verdad es que abrimos una bolsa de patatas, salimos del coche y disfrutamos del ambiente. La mayoria de los coches iban al mismo sitio que nosotros, con caravanas, remolques, coches llenos hasta los topes y las letras identificativas, además de buena música a todo volumen.

 
Una vez superamos el atasco nos desviaron un poco y pronto veíamos el cartel “Welcome Metalheads” y poco después las letras de Wacken. Ya aquí los niños y lugareños empezaron a saludar a la cola de coches con los cuernos del metal y pidiendo que tocásemos el claxon. Ya estábamos en Wacken!!


 
Tardamos aun un buen rato en que nos ubicaran en el camping y pudiéramos bajar del coche, pero ya empezábamos a sentir el ambiente. Finalmente aparcamos, montamos la tienda y preparamos unos kalimotxos para celebrar que habíamos llegado. Todo alrededor era un ir i venir de coches y gente montando sus tiendas y equipos de música, tenderetes, mesas de campo, hasta pudimos atisbar las primeras barbacoas. Estos alemanes si que saben montárselo!


 
 
Por cierto que lo de disfrazarse es tambien importante para que luego te puedas encontrar en los videos y fotos oficiales...



 


El miércoles no era aun un día oficial de festival pero aun así hay un montón de actuaciones de la batalla de bandas y otros mas pequeños. Nuestra idea era ir a cambiar la entrada por la pulsera que nos daría acceso todos los días al recinto de festivales e intentar ir a ver al grupo español que tocaba en la batalla de las bandas (Trallery es su nombre). No lo hicieron mal del todo aunque tuvieron algunos problemas técnicos. El grupo canadiense Crimson Shadows se alzó con la victoria este año. Allí estuvimos animando con nuestra bandera y ya tuvimos algún encuentro con algunos de los españoles que estaban por el festival.

La idea era irse pronto a descansar, así que tocaba vuelta de reconocimiento, cenita y al sobre. El recinto de festivales es enorme, repartido en cuatro grandes áreas y con un total de siete escenarios. Nos lo pateamos todo, nos dimos un rulo por el merchandising y a ultima hora compramos las camisetas oficiales. Las colas para hacerse con ellas son interminables y las camisetas se agotan enseguida, no pudimos elegir modelo pero al menos tenemos el recuerdo. Comimos algo, nos tomamos unas cervecitas y de vuelta a la tienda. El jueves empezaba oficialmente el festival y seria un día largo. De camino hicimos una parada en la zona de baños/duchas mas cercana para enseguida cometer un error de bulto y fue comprar bono baño/ducha. Descubriríamos mas tarde que los baños de área de festivales están igual o mas limpios y son gratuitos, además de normalmente tener menos colas

Lo mejor del primer día, la zona de acampada. es una completa locura con banderas, señales luminosas, verdaderas carpas para montones de personas, furgonetas decoradas, bueno mejor unas fotos, y sí, lo que tiene delante el coche de bomberos es un barril de cerveza.




 
Por supuesto todo ello aderezado con música y mas música por todas partes, como si de una competición por quien tiene los bafles mas potentes se tratase. De esto nos acordaríamos a la hora de dormir. La primera noche se presentaba ruidosa ya que nuestros vecinos tenían muchas ganas de fiesta pero después del viaje tocaba tumbarse e intentar dormir para prepararnos para los días siguientes.